Misión

Ser una universidad jesuita reconocida a nivel local y nacional por su capacidad de formar profesionistas competentes para la transformación social desde, entre y a favor de los sectores populares.

Visión

Consolidar un modelo educativo de calidad, que contribuya al desarrollo social, de los egresados y del sector productivo.

Lema

Formando Profesionistas para la transformación y la justicia en México.

Filosofía Educativa

Fundamento

En el TUVCH, asumimos un encargo como una universidad jesuita, una misión a la que nos invita la Compañía de Jesús, que nos trasciende como individuos y da sentido a nuestra participación personal y permanencia a nuestro proyecto educativo. Retomando las palabras del Padre General, Arturo Sosa: “Permítanme referirme a dos desafíos actuales del magis universitario de la Compañía de Jesús. El primero es superar los límites geográficos y sociales dentro de los que se mueven nuestras instituciones universitarias. Somos enviados a donde no es fácil llegar u otros evitan llegar. La educación universitaria ofrecida por la Compañía de Jesús quiere estar abierta a todos y está llamada a hacer esfuerzos especiales para alcanzar a los marginados, empobrecidos, refugiados y desplazados por causa de las injustas relaciones sociales que dominan el mundo actual.

Identidad de la misión

El Tecnológico Universitario del Valle de Chalco es una institución de educación superior perteneciente al Sistema Universitario Jesuita, que trabaja en la formación de mujeres y hombres, sin distinción de edad, creencias, posición económica, preferencias sexuales y raza; y con una fuerte identidad popular; en ese sentido, somos una Universidad que piensa la realidad entre, desde y para los pobres y los sectores populares; específicamente los jóvenes marginados, excluidos y oprimidos por estructuras injustas. Por identidad popular, debemos entender varios aspectos:

  • Nuestra presencia (ubicación /inserción) física en un territorio específico (Valle de Chalco) uno de los municipios con los mayores índices de marginación y pobreza de la zona conurbada de la Cuenca del Valle de México.
  • El perfil de nuestra población meta; los jóvenes de los sectores populares de Valle de Chalco y otros municipios del Estado de México y Alcaldías del sur oriente de la Ciudad de México. Así como también para quienes contando ya con experiencia laboral deseen formarse profesionalmente.
  • La pertenencia de nuestra comunidad universitaria a esta región poniente de la zona metropolitana; una de las de mayor densidad poblacional y con enormes rezagos sociales y económicos.
  • Los pobres y los sectores populares como lugares teológicos, epistemológicos y filosóficos desde los cuales podemos encontrar el rostro de Dios en el mundo y desde donde podemos construir conocimiento y enfrentar la verdad de la realidad en el mundo.
  • Los pobres y sectores populares como lugar sociológico e histórico de transformación de las realidades injustas y emergencia emancipadora de los cambios coyunturales y estructurales.

Entendemos al TUVCH como una misión educativa para la transformación:

  • En el Tecnológico Universitario del Valle de Chalco buscamos consolidarnos como una vía de acceso para que quienes deseen puedan ejercer su derecho a la educación superior de calidad y así mismo, adquirir las competencias características que brinda la Pedagogía Ignaciana, ofreciendo un espacio físico e intelectual que creé y propicie las condiciones de posibilidad para el empoderamiento y emancipación de todos los que somos parte de la comunidad universitaria, así como para las comunidades a las que pertenecemos.
  • Nuestra visión acerca del sujeto de proceso aprendizaje; los jóvenes de los sectores populares que son portadores de una enorme esperanza, potencia y capacidad de transformación, que, habiendo sido marginados de opciones laborales y educativas, requieren solo los apoyos, canales e instituciones adecuadas para el desarrollo pleno de todas sus posibilidades. De igual manera entendemos a las familias y comunidades de las cuales provienen los jóvenes del TUVCH, como un sujeto también de aprendizaje y transformación, familias y comunidades que literalmente han construido las colonias y barrios que habitan cotidianamente, y que solo esperan mayores y mejores formas de participación e incidencia en la vida pública para transformar su entorno.
  • Nuestro modelo educativo como un mecanismo de justicia social, a través de la consolidación de las alianzas entre los sectores gubernamental, empresarial y social, que promuevan una inversión educativa público-privada, bajo una eficiente administración universitaria que, con diversas modalidades de becas y precios accesibles a los servicios universitarios, den viabilidad al derecho de acceder a una educación de calidad.

Ideario educativo

Entendemos el modelo educativo del TUVCH como una educación práctico-teórica, situada y comprometida:

  • Apostamos por la valorización y reconocimiento del Técnico Superior Universitario como sujeto de transformación tanto en su campo profesional, como personal y comunitario; y de las TSU como una opción educativa situada por su capacidad de resolver problemas concretos e insertarse crítica y proactivamente en el campo laboral y transformar la realidad social.
  • Reconocemos la pertinencia de un modelo educativo que inicie la formación profesional, con un esquema 70% práctica y 30% teoría, sin embargo, también buscamos ofrecer la posibilidad de profundizar y complementar la formación, con el 70% de fundamentos teóricos de las distintas profesiones que ofrecemos, en niveles de licenciatura y posgrado. Con lo anterior aspiramos a contribuir con nuestro modelo educativo al Sistema Universitario Jesuita.
  • Aspiramos a brindar una educación de calidad y excelencia académica, que no signifique solo el desarrollo de competencias profesionales que se adapten al mundo económico y social, sino, sobre todo, el formar seres humanos integrales que sean conscientes, y participes comprometidos en causas e iniciativas que busquen transformar su entorno en favor de los excluidos y oprimidos.
  • Que su excelencia académica y profesional sea humana y compartida, es decir, comprometida con lograr el beneficio y el bienestar comunitario, y que contribuir en ello, sea, además de una forma de vida digna, la plena realización espiritual como seres humanos que deseamos trascender.