Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús ratifica apoyo a Dreamers

  • Lamenta el fin del DACA
  • Asegura que no se darán por vencidos en la lucha por sus derechos humanos.

La Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús lamentó la decisión del presidente Donald Trump, de poner fin, dentro de seis meses, al plan migratorio “Acción Diferida para los Llegados en la Infancia” (Daca, por sus siglas en inglés), pues asegura que “va en contra de los derechos humanos de los migrantes, uno de los sectores más vulnerables por el racismo, la pobreza y la violencia que sufren continuamente”.

Junto a la Conferencia Jesuita de Estados Unidos y Canadá, quien se manifestó mediante una carta dirigida a los beneficiaros de este programa: Dreamers (soñadores), reiteró su apoyo, y les recordaron que no están solos. “Los jesuitas, así como miles de colaboradores laicos, no nos daremos por vencidos en la lucha por sus derechos humanos”.

“Nos unimos al llamado hecho por nuestros hermanos en Estados Unidos y Canadá, para que el congreso estadounidense actúe sin retraso en la promulgación de una solución duradera  y, hoy más que nunca, nos comprometemos con la Ley de Dios, de amar a los extranjeros”, manifestó la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús a través de un comunicado.

Es importante mencionar que desde el inicio de la administración de Trump las comunidades jesuitas en ambos lados de la frontera han expresado su apoyo en distintas ocasiones. En diciembre pasado, Universidades y Colegios Jesuitas en el país del norte anunciaron que brindarían protección a sus estudiantes indocumentados, y en febrero de este año, la Asociación de Universidades confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL) y el Sistema Universitario Jesuita de México (SUJ), se comprometieron a asesorar y orientar académica y jurídicamente a los estudiantes que sean deportados o retornen debido a su estatus migratorio.

Por otro lado, cabe recordar que el DACA fue promulgado en 2012 por el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y que hasta la fecha logró que 800,000 jóvenes indocumentados no fueran deportados a su país de origen, pudieran obtener un permiso temporal de trabajo y, en algunos estados, una licencia de conducir.

Cada dos años, los inscritos en este plan tenían que renovar su inscripción, pero a partir hoy, quienes lo deban hacer, tienen hasta el 5 de octubre, fecha en la que entrará en vigor esta promulgación, y ninguna nueva petición será aceptada.