MISA DE APERTURA DEL AÑO IGNACIANO “IGNATIUS 500”

El año Ignaciano arrancó, y con ello una serie de eventos que conmemoran los 500 años de aquel día en el que San Ignacio de Loyola recibiera una herida de bala de cañón mientras defendía Pamplona. Ese hecho, posteriormente, representó el inicio del camino de conversión del fundador de la Compañía de Jesús.

El P. Luis Gerardo Moro Madrid S.J., en su carácter de Prepósito Provincial de la Compañía de Jesús México, celebró la eucaristía con la que da inicio el Año Jubilar Ignaciano y nos comenta que al leer la biografía de San Ignacio, nos damos cuenta de ciertas características: que su conversión fue gradual y no inmediata, la reconciliación que implicó un rehacer consigo mismo y con las personas, y la forma en que puso como su camino hallar la voluntad de dios en todo y en todos.

“Este año es una oportunidad para permitir que el señor trabaje en nuestra propia conversión” dijo, pues la conversión que hacemos en nosotros se ve reflejada en nuestras instituciones y comunidades.

Los jóvenes pueden ayudarnos a todos a ver el mundo desde su perspectiva y a descubrir nuevos valores para poder inspirar en nuestras búsquedas un sentido de vida evangélico y así poder formar un cambio en nuestra sociedad, y no solo ahí, sino también al cuidado del medio ambiente, es decir, lograr el cuidado de nuestra casa común.

Recordó lo que el P. Arturo Sosa, S.J., ha dicho, que el fruto de este tiempo sea la conversión de nuestras personas, comunidades, instituciones y obras apostólicas, y para conseguirlo debemos de entender la connotación de atender con ánimo la creación del señor.

“En la realidad sufriente, violenta y enferma como la que hoy vivimos ¿Qué puede ensañarnos la conversión de san Ignacio?” P. Luis Gerardo Moro Madrid S.J.

Cerca de finalizar la celebración eucarística se hicieron algunas ofrendas, la Obra Educativa de la compañía de Jesús ofreció el libro Escritos Universitarios de Ignacio Ellacuría para este año ignaciano, las Parroquias y Templos Jesuitas entregaron un árbol, la Red de Centros Ignacianos de Espiritualidad ofrendó un cirio con una red, el Sector de Obras Sociales dio un arreglo floral y el Sector de Formación ofreció una vela.

Una vez que la ceremonia terminó, el P. Luis Gerardo Moro Madrid S.J. dio por inaugurado el Año Ignaciano y con la marcha de San Ignacio y un video collage de las Obras Jesuitas amigas de la Provincia de México finalizó este acto en el que todos participamos con entusiasmo y fe.

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